Palabras sustitutas

M. Á. Contreras Betancor|

 

Pero la memoria no es una tumba de alta seguridad.

Me dijo un día quien yo me sé” que no existe mayor placer para un amante de la literatura que encontrarse con un texto lleno de vida, tanta, que el paso de cada página es un descubrimiento, un avance de lo que aún atesoran todos los párrafos que están por llegar. Pero no es magia, es la artesanía de las palabras, un don del que pueden disfrutar algunos autores. En este caso…

La habitación de Nona (Tusquests, 2015) Premio Nacional de Narrativa 2016 y el Nacional de la Crítica, escrito por Cristina Fernández Cubas.

Un cuadro de Adriano CecioniInterno con figura, ilustra la portada y abre la puerta a los relatos, a las historias que pueblan este trabajo de la que es considerada como una de las mejores narradoras de cuentos.

A ver cuánto te dura. Cada día es más difícil encontrar a alguien”o esa historia de una mujer a quien la desesperación la lleva a intentar cometer un acto del que, tal vez, no se sentiría muy contenta, pero claro, cuando la necesidad ahoga… Con guiños entre la autora-narradora, recuerda en otra historia a una niña rara, aunque afortunadamente Ya no podrán matarla.

Un trío que se lleva una desagradable sorpresa, pero que tras mucho pensar recupera una infantil costumbre que consistía en “Mirar sin ver”, sin que se notara, pasando desapercibidas. Habrá preguntas del tipo “¿Cuál es la fórmula para iniciar una nueva vida?”cuya respuesta será interrumpida por un “¡Viva la Virgen!”, mientras Tristán pasea con un dedo por la Amazonia de papel y Valeria intenta no recordar.


©Texto: M. Á. Contreras Betancor

©Revista CONTRALUZ