Cajón de silencios

M. Á. Contreras Betancor|

Ella esculpía las palabras en piedra.

La corrupción, junto a la violencia y los intereses cruzados, forman parte de la misma familia profesional, de ese plan de estudios perfectamente homologado con centros de enseñanza repartidos a lo largo y ancho de este mundo cruel, con un alumnado fiel que empieza con las prácticas profesionales desde el primer día de clases, porque “lo emocional no necesita del conocimiento absuluto”.

Ultimátum (Círculo Rojo, 2015) de Rafael Guerrero.

El autor es el personaje y Sicilia una isla en la que –como afirmó un conductor de guaguas mientras me trasladaba desde el aeropuerto de Catania hasta Priolo –y mi corazón estaba al borde del síncope por esa forma tan particular de conducir que tienen allí–: “Somos cinco millones de habitantes y sólo cinco mil mafiosos”. Reconozco que me quedé más tranquilo, tanto, que para cambiar de tema le pregunté por una farmacia.

La historia comienza en ese universo –viejo enclave de la histórica Corona de Aragón– rodeado de agua… y un engaño por motivos profesionales, porque es menester. Un paseo nocturno sin rumbo fijo, tres tipos y algún malentendido que finaliza de una forma algo abrupta.

El regreso, y sobre todo, ese otro viaje. Un viaje –que habría sido una excursión en otro momento– que marca a fuego al Guerrero personaje y que sirve al Rafael autor –o ambos– para repartir con ese tono canalla (una prosa ídem y cierta batería de “frases ingeniosas, chascarrillos polisémicos y puntadas con hilo fino de seda”) una generosa ración de leña mientras hace un repaso o pega un repaso, a las miserias en ambas orillas del Mediterráneo, sea Siria o las Penínsulas ibérica e itálica.

Resulta el amor, Raquel. Se cruzan esos otros sentimientos procedentes de los “sermones del inconsciente” que versan sobre aquellos asuntos en los que se «me estaba pasando el arroz: la familia y la descendencia”.

Hay más, porque casi siempre ocurre, pero eso –descubrirlo– le corresponde a usted.


©Texto: M. Á. Contreras Betancor

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