El corazón del tiempo

M. Á. Contreras Betancor|

 

Y viví mi vida como una extraña: sin él, pero a su lado.

Los secretos atenazan la vida, pero no todos los secretos amargan la existencia, ni tienen idéntico peso específico; a veces, esos espacios mentales sólo ocupan una esquina de la vida. Pero hay ocasiones en que la vergüenza ajena –o la miseria del otro– ejerce tal presión, que pone en riesgo la estabilidad de nuestra existencia. Afirma Beatriz, que “todos los recuerdos me apretaban la garganta”, mientras que para Joan y Laia el presente se tambalea en un recorrido vital dirección Sur con el corazón apurando su tiempo.

Cuenta La geometría del trigo (Dos Bigotes, 2018) –ganadora del Premio Nacional de Literatura Dramática, 2019– y escrita por el dramaturgo Alberto Conejero, la historia de una pareja… Narra las vivencias de seis personajes –la carga dramática corresponde a unos pocos–, de casi media docena de vidas que intervienen, que entran y salen. Acogen sus páginas el placer del texto literario entablado, se deslizan las emociones cuando corresponde; entran en escena las dudas con el golpe de la ‘batuta’ experta. Transcurren los silencios, se plantean las dudas “Afuera la luz todo lo persigue (…) hay que hablar, explicarse…” y ahí está latiendo lo que ocurrió hace mucho tiempo, aquello, dice Antonio,“Deberíamos haberlo olvidado”. Pero ¿quién puede hacer borrón cuando los sentimientos, que no el caprichoso azar, han hundido sus recuerdos en lo más profundo?“Estás en todas las cosas”.

Palabras nunca dichas, sentimientos a medio camino, descubrimientos que dejan una huella de penumbra. Anhelos que se quedaron flotando, deseos que no pudieron ser. “Ni un solo día (…) he dejado de preguntarle… dónde estarías”, señala Beatriz. Pero qué pasaría “Si el hombre pudiera no tener que ser uno”.


©Texto: M. Á. Contreras Betancor

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