Personas cotufas

M. Á. Contreras Betancor|

 

Hay quien tiene casa pero lleva la mirada del que no tiene nada.

Los últimos veinte años en Venezuela han sido suficientes para generar una literatura del exilio, sea éste interior como exterior; escrita por aquellos que decidieron aguantar en su país contra viento y marea los furibundos embates de la mal llamada revolución bolivariana, como la producción literaria de otros escritores que optaron por cambiar de aires. En ambos casos, tanto el compromiso estético como ético, hablo de mi experiencia como lector, no se han visto resentidos y posiblemente sea todo lo contrario. En ese línea enmarco Broadway-Lafayette. El último andén (Kalathos ediciones, 2019), el nuevo trabajo de Pedro Plaza Salvati cuya acción se desarrolla entre Nueva York y Caracas, entre un presente efímero y otro lleno de miedos, terrores… de una maldita incertidumbre sobre cómo afrontar el día a día.

Por sus páginas a modo de andén, transitan Andrés, Cristina, el Bigotes, Scott o Jesús Cacique, y cada uno a su manera intenta alcanzar la excelencia, aunque en algunos casos tamaña meta no esté del todo clara, sea por los métodos elegidos para traspasar la línea de llegada, sea porque el objetivo no es más que un punto y seguido.

A lo largo del relato, el lector será testigo de como un “perro con movimientos nerviosos exhalando precariedad” se cruzará en su camino, o de que buena parte del reencuentro de Andrés con su país estará dedicado a hacer reparaciones de su apartamento, tal vez una metáfora con un punto álgido durante la reunión de la comunidad de propietarios de su edificio, un microcosmos dentro del caos. Es Andrés, y eso es otra de las características del texto de Plaza Salvati, un tipo que evoluciona tras su estancia de cinco años –por amor– en Nueva York, cuando debe afrontar en solitario a ese macrocosmos llamado Caracas, su ciudad, a la que debe enfrentarse entendiendo que “el sentido de la existencia”, no es otro que“estar entregado a un presente azaroso”. Pero desde esa orilla, y fruto de otros asuntos que usted deberá descubrir, se alumbrará a un tipo convencido de la necesidad de rescatar a las personas del “purgatorio en que se encuentran”, para alcanzar una cierta paz –supervivencia– que sólo es posible viviendo dentro del caos.


©Texto: M. Á. Contreras Betancor

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