La Dalia Negra (1987)

|Osvaldo A. Reyes|

 

La vida de Lee Earl James Ellroy, escritor y ensayista, parece un molde para los personajes de algunos de sus libros. Su madre fue asesinada en 1958 (el crimen permaneció sin resolver), abandonó la escuela a una temprana edad, se unió al ejercito, abusó del alcohol y de los inhaladores de hexedrina. Sufrió de depresión clínica. A pesar de este pasado, James Ellroy se convirtió en un ícono de la novela negra y su prosa (deprimente y moralista en partes) le consiguió el apodo de “El cancerbero de la ficción criminal americana”.

Su primer libro de la serie El cuarteto de L.A. (cuatro historias ambientadas en Los Ángeles entre 1940 y 1950) fue La Dalia Negra. Una historia basada en un caso verídico y que lo marcó de por vida.

Idea general:

El 15 de enero de 1947, en un solar de Los Ángeles, apareció el cadáver desnudo y seccionado en dos de una mujer joven. El médico forense determinó que la habían torturado durante días. Elizabeth Short, de 22 años, fue bautizada la “Dalia Negra” por los medios de prensa al conocerse detalles de su sórdido pasado. En medio de la investigación quedan involucrados Lee Blanchard y Bucky Bleichert. Policías y ex-boxeadores. Amigos y rivales del amor de una misma mujer. Ambos obsesionados con la Dalia Negra. Con su crimen, con su asesino y con tenerla de cualquier forma posible, aun en la muerte. La búsqueda los llevará a los bajos mundos del Hollywood post II Guerra Mundial, a los barrios y corrupción del Méjico, al pasado de la Dalia Negra y a los laberintos de locura de sus propias mentes.

Opinión:

Seamos realistas. Para los lectores del género negro existen miles de opciones. Hay libros de todo tipo, con cualquier cantidad de personajes, crímenes, escenarios, paisajes y prosa. Considerando que no somos inmortales (si usted si lo es, entonces esta reflexión no aplica) tenemos que priorizar. Esa es una de las ventajas de las reseñas. Nos ayudan a encontrar libros que no hubieramos considerado o a pensar seriamente si comprar un libro que nos llamó la atención, pero el 90% de los que lo leyeron sienten lástima por el bosque que se perdió en su elaboración.

Soy lector del género desde mi adolescencia (Agatha Christie fue mi entrada), pero la novela clásica negra (Ellroy, Hammett, Chandler) estuvo lejos de mis manos por muchos años, en particular porque no me llamaba. Pensaba que eran libros llenos de peleas, gánsteres y policías corruptos. Poca sustancia intelectual, conversaciones sin sentido y donde todo el misterio se resolvía a punta de puños, patadas y culatazos.

Si usted piensa igual, está obligado a leer La Dalia Negra. Es una forma de entrar en los clásicos y a la vez descubrir que su percepción es cierta y a la vez equivocada.

Los personajes son importantes en la trama y los dos principales (Bleichert y Blanchard) son extremos opuestos. Fuego y hielo. Un bravucón, fuerza bruta. El otro inteligente, cobarde. La narración, sus vidas y la forma como se obsesionan con el asesinato de la Dalia, empieza a infiltrarse en el lector desde las primeras páginas. Se preguntará el motivo (me imagino que el autor estaba tan obsesionado con el caso como sus creaciones). A veces sentirá ganas de golpear a los dos policías, que están dejando que su vida se destruya lentamente por culpa de un caso, pero para el final puede ser que usted también sueñe con la Dalia.

La prosa es rápida, llena de términos policiales que le dan un grado de realismo difícil de superar. Ellroy describe los lugares y situaciones de tal forma que el lector puede ubicarse en el lugar y tiempo seis décadas después.

Lo más importante es recordar que el caso es verídico. El 15 de enero de 1947, el cadáver de Elizabeth Short fue encontrado en Leimert Park en un terreno baldío. El cuerpo había sido cortado por la mitad y drenado de sangre. En la cara se podía ver la sonrisa de Glasgow, una herida que se le inflige a alguien desde las comisura de los labios hasta la orejas y que deja una cicatriz semejante a una sonrisa. El cuerpo había sido lavado y limpiado y la habían colocado con sus manos sobre su cabeza y sus codos doblados en ángulo recto. Había evidencias de que la forzaron a comer excremento. Le fueron arrancados el bazo, el corazón y los intestinos.

El caso sigue sin resolverse a la fecha (en la vida real). En el libro de Ellroy, Bleichert resuelve el misterio, busca al culpable y hace justicia a su manera. Hacerlo le costará casi todo (aunque hay algo de redención al final), pero termina de una forma perfecta para el tono del libro (y para el espíritu de Ellroy, si conocen su pasado).

Opinión:

Un libro casi perfecto. Creo que Ellroy alargó la historia un poco más de lo necesario, pero por lo demás un excelente ejemplo del género. Una prosa sencilla, personajes interesantes y un crimen complicado que obsesionaría a cualquiera. Lectura obligada para cualquiera que se considere amante de la novela negra.

Osvaldo A. Reyes Médico, investigador y escritor (novela criminal/negra).Autor de las novelas El Efecto MaquiaveloEn los umbrales del Hades (publicado en una segunda edición como parte de la Colección Orilla Negra), Pena de MuerteLa Estaca en la Cruz y Sacrificio. Además, de la colección 13 gotas de sangre.Cuentos de crimen y misterio yEl cactus de madera, (Editorial Costa Rica, 2017).


©Texto: Osvaldo A. Reyes

©Publicación: Revista CONTRALUZ