J. R. Gómez Cabezas: “Me gusta profundizar en el perfil psicológico de todos los personajes”

|M.Á. Contreras Betancor|

 

José Ramón Gómez Cabezas preside Novelpol, es psicólogo de profesión y escritor de género negro con títulos como, ‘Réquiem por la bailarina muerta’ o ‘El ataque Marshall’. Ganador ex aequo del II Premio Internacional La Otra Orilla del Festival de Novela Negra de Bossots ‘Black Mountain’ 2018, por su novela ‘Ojos que no ven’.

 

 

Usted preside Novelpol. ¿puede hacer un diagnóstico del género?

Desde que presido Novelpol, y antes también, vengo oyendo de que el género negro está de moda y por otro lado, los más viejos del lugar hablan de crisis. Creo que el estado de salud es bastante bueno: hay muchas publicaciones y aunque unas colecciones desaparecen, aparecen otras. Hay más géneros y corrientes eclécticas en el que influyen las editoriales, pero dentro de esa vorágine se pueden encontrar muchos títulos. De hecho, estoy bastante orgulloso del Premio Novelpol porque cada año salen muy buenas novelas finalistas y premiados que representan la buena salud del género.

Entonces y a pesar de las voces que anuncian el fin del género negro, parece que la realidad se empeña en demostrar todo lo contrario…

Soy Psicólogo y trabajo con chicos que tienen Trastorno de Deficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y estoy harto de pelearme con gente que dice que eso no existe, que es una invención. En la novela negra llevo veinte años y desde hace un tiempo similar, leyendo casi en exclusividad novela negra y hay muchísima gente que dice que esto se acaba, aunque cada año encuentro lecturas que me renuevan las ganas de seguir leyendo y escribiendo.

Hace unos meses participó en un Seminario sobre el género negro en el que trató la ‘Estigmatización del enfermo mental…’ Los tópicos nos matan…

Sí. Este es un género de tópicos, estereotipos y precisamente por eso, el desafío cada año es encontrar cosas que nuevas, que no estén encasilladas y que a veces mata al género. Es cierto que deben existir unas bases que marquen [el camino a seguir], pero no tiene porque siempre lo mismo. Tampoco estoy de acuerdo en lo que te quieren vender muchas editoriales cuando dicen que tu manuscrito no se lo quedan porque no tiene ese puntito de originalidad. Todos debemos tener una base y a partir de ahí, cada autor aportará sus ideas propias, su personalidad.

¿Ser psicólogo de profesión le dota de otras herramientas cuando diseña a sus personajes?

Probablemente sí, por deformación profesional, porque en todas las novelas me gusta profundizar mucho en el perfil psicológico de cada uno de los personajes, no sólo de principal, porque los secundarios deben tener su coherencia. Cuando me pongo a escribir hago una historia de esos personajes, aunque luego en el libro aparezca en un momento puntual; pero me gusta replantearme el origen de esa persona, su contexto. En fin, no sé si es deformación profesional o forma parte de la coherencia del escritor.

Y con esas herramientas que le ofrece su profesión ¿escapa mejor al famoso bloqueo creativo, en el caso de que eso exista?

La ventaja es que uno no se dedica solamente a esto y no se tiene la presión de entregar el libro en una fecha, con lo cual te puedes permitir el lujo de parar un tiempo. Pero como digo, mi profesión me gusta y apasiona, que te llena de pequeñas historias que luego puedes ir transformando en la escritura y enriquecer mucho el perfil al que antesme he referido.

¿Nuevos proyectos?

Quiero sacar la tercera entrega de mi saga de la bailarina ambientada en la zona rural y en Ciudad Real y luego hay un proyecto más ambicioso, que tal vez se publique a final de este año o el próximo, es una historia más negra, dura y actual, incluso en algunos aspectos distópica, con mucha crisis de por medio, miseria y bastante mala leche.


©Texto: M.Á. Contreras Betancor

©Publicación: Revista CONTRALUZ