Agustín Martínez: “Con mis novelas me planteo dilemas”

|MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS BETANCOR|

Agustín Martínez, (Lorca, Murcia, 1975). Licenciado en Imagen y Sonido en la Universidad Complutense de Madrid. Es el autor de las novelas de género negro Monteperdido, (2015) y La mala hierba (2017). A lo largo de su carrera ha participado como guionista en producciones como Sin tetas no hay paraísoLa chica de ayerCrematorio El don de Alba, entre otras. En abril de 2018 Televisión Española anunció que producirá una serie basada en la novela Monteperdido, así mismo, a principios de mayo del presente año La mala hierba obtuvo el Premio Black Mountain Bossóst a la mejor novela publicada en 2017.

Decía El ‘Indio’, en relación a que mentía sobre su pasado y a los habitantes de Portocarrero, que: “No hay mejor manera de esconder las vergüenzas que poniéndoselas a otro”.

[La mala hierba] es una historia que trata sobre la opinión que se genera en torno a una serie de personajes, y la mejor manera de que esos personajes queden libres, es colocar sobre los culpables todas sus vergüenzas y así, escurrir el bulto.

Cruzar la vida sin hacer ruido parece la forma más segura de estar vivo”. Esa táctica ¿es la victoria para el mediocre, el abusador… o para sobrevivir?

Es la táctica para no meterte en fregados, no tener que apostar; jugártela en un momento dado. No hacer ruido, no opinar y dejar que las cosas sucedan y para ti el camino será seguro.

La soledad, incomprensión, las palabras nunca dichas. En La mala hierba el entorno hostil, ¿más que acrecentar los miedos individuales, se limita a hacer de notario?

El entorno de La mala hierba es un espejo de los personajes al que se están mirando todo el tiempo. Ese desierto, es un poco el de sus almas, un paisaje super árido donde todo lo superfluo ha sido eliminado y sólo queda lo más básico. Tanto Jacobo, como Mirian e Irene, han quedado completamente desnudos por lo que les pasa, de ahí ese reflejo con el desierto de Tabernas y con la aridez del lugar.

¿Nora busca justicia?

Sí, pero no la justicia que está escrita, sino otro tipo, una justicia moral en la que, posiblemente, a veces al culpable no haya que condenarlo y sí entenderlo… aunque haya hecho cosas malas.

¿Qué busca el escritor Agustín Martínez?

Explorar. En Monteperdido(Plaza & Janés, 2015) y sobre todo en La mala hierba(Plaza & Janés, 2017), me planteo dilemas e inicio con ellos un viaje de exploración, y conociendo a los personajes, intentar encontrar algún tipo de respuesta, que nunca son definitivas, pero sí plantear una serie de dilemas que me parecen fundamentales.

Mirian, la adolescente que usted retrata en La mala hierba es de una generación que lo quiere todo, que lo quiere ya, y si no lo obtiene, reivindica sus derechos.

Esa adolescente es el producto de la generación que ahora existe. En nuestra época no teníamos esa presión de éxito que sí tienen los adolescentes. Hoy, vemos que si un chaval con treces años fracasa en el instituto, [dicen] que ya no valdrá para nada. Con catorce años, por ejemplo,si eres ‘youtube’ y no tienes un millón de seguidores, no eres nadie. El éxito está muy cercano a los adolescentes y no tener esas cosas que todos poseen, produce una gran frustración y es lo que le pasa a Mirian que tiene un sentido del tiempo muy propio de su generación: parece que es muy largo cuando en realidad es muy corto. Ella quiere lo de los demás y no sabe por qué no lo tiene y por qué su vida se está yendo a pique.


©Texto: M.Á. Contreras Betancor

©Publicación: Revista CONTRALUZ

 ©Foto: Tenerife Noir-Candilejas Producciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *